MI SEGUNDO ÁNGEL Un Ángel de Fe llamado Vicenta “y Sabemos que los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien” (Romanos 8:28) A largo de nuestra existencia, Dios pone ángeles en nuestro camino, personas de carne y hueso, que dejan huellas en nuestros vidas y se instalan en nuestros corazones como seres inolvidables, son como una tinta indeleble que nunca se borra y recordamos con cariño. Vicenta era la mamá de mi amiga Fanny, amiga de mi mamá, las dos eran inseparable, eran como dos mosqueteras luchando contra el mundo, celebran siempre sus éxitos y se acompañaban en sus fracasos dándose fuerzas y ánimo, y convertían esos fracasos en triunfos, esas dos mujeres fueron las mejores amigas. Vicenta murió de cáncer, pero en el tiempo que tuvo la enfermedad, siempre con una sonrisa en sus labios, emanaba una paz tan intensa que todos los que estaban a su alrededor la sentía, esa paz que solo da la fe en Dios a pesar de todos los pesares. Yo la veía sufrir, l...